Psicoanimal

Superando fobias. ¿Miedo a los animales?

Superando miedos:  desde el conocimiento y la realidad del mundo del perro.

Sabemos que los miedos nos paralizan, irrumpen en nuestra vida diaria sin encontrar un motivo aparente y se quedan con nosotros mucho tiempo, alterando nuestro día a día y muchas veces no dejándonos llevar una vida libre.

La teoría de la biofilia nos indica que desde que somos pequeños tenemos una predisposición natural a relacionarnos con los animales de forma positiva, buscando su contacto y generando vinculo con ellos, pero, ¿Qué ocurre si tenemos una experiencia de aprendizaje negativa? o ¿No nos dejan relacionarnos libremente por creencias familiares? o ¿simplemente algo en nosotros nos genera de repente un cambio y empieza a darnos ansiedad lo que antes no nos la producía?

Desde la psicología, las buenas prácticas y del acompañamiento en este proceso de superación podemos gestionar las emociones. Así como crear técnicas de afrontamiento y sobre todo conocer y permitirnos experimentar aquello que nos daba miedo y hemos evitado durante muchos años.

Todo este proceso lo realizamos desde una metodología basada en el bienestar animal y humano mediante el acompañamiento en las sesiones de nuestros perros de intervención que muestran un equilibrio emocional que permite superar estas fases.

Zenit, Alma y Dogui han sido los acompañantes durante 4 meses del caso que queremos presentaros hoy. Se trata de una paciente de edad adulta que se pone en contacto con nosotros ya que, durante toda su vida, sin tener recuerdo de ninguna experiencia traumática, ha evitado el contacto con los perros, produciéndole mucha ansiedad cualquier situación cotidiana con ellos.

Lo primero que se trabajo con ella fue la preparación psicológica para el afrontamiento a situaciones en real, desde la imaginación y la creación de técnicas de relajación, hasta la formación en el mundo del perro mediante libros de comunicación básica, comportamiento y emociones de los mismos.

“Me ha venido muy bien la parte psicológica que ha tratado Rocío conmigo a la hora de enfrentar este miedo con las personas que tienen perros e interiorizar que no todo depende de mí, sino de los tutores de cada perro.”

Un gran descubrimiento en las sesiones ha sido poder dividir la responsabilidad y liberar la gran mochila que supone pensar que tú tienes el miedo, y, por tanto, debes cambiar la situación por ti misma y sin ayuda.

Tras realizar sesiones de conocimiento del lenguaje del perro para fomentar el identificar y prever sus reacciones con nosotros, ya que gran parte de los problemas vienen del desconocimiento, todo empezó a fluir y ser mucho mas natural ya que los perros buscan continuamente esto, normalizando y llevándonos a contactos espontáneos.

“Después de haber estado 4 meses con Rocío tratando mi fobia a los perros, siento que he conseguido avanzar y normalizar muchos aspectos como, por ejemplo, pasear con un perro, que venga a mi lado sin que me tenga que apartar, tocarle, positivizarle el peto, estar con otros perros durante el paseo, estar en un espacio cerrado, prepararles los juegos “

Las sesiones por supuesto requieren de dos grandes componentes: la confianza en el psicólogo y el desarrollo de la autoconfianza para poder llevar a cabo lo aprendido en el exterior.

“En todo momento he confiado en ella en cada paso de la terapia que hemos ido dando y avanzando. Además, valoro mucho que en todo momento ha sabido llevar muy bien las diferentes partes de la terapia, dándome muchas explicaciones sobre lo que íbamos haciendo y la actitud de los perros, tranquilizándome, analizando mi actitud y tratando de buscar soluciones a los problemas que me han ido surgiendo”

Por ello el programa finalizó con el apoyo y la educación de una de nuestras perras, Alma, quien se encuentra creando sus primeros pasos en la educación emocional como futura perra de terapia y que mejor que hacerlo superando miedos juntas.

Tras darle esta responsabilidad, supervisada en todo momento por el guía de PsicoAnimal, el pensamiento cambió.

Era necesario por Alma el encontrar esos contactos sociales, descubrir que las caricias son muy positivas y comunicarse con el exterior para buscar todo tipo de perros aptos para su aprendizaje, generalizando de esta forma y mostrando que: la visión del mundo cambia según que necesidades tengas en cada momento.

Nunca es tarde para cambiar, lo más importante es fijar tus propios límites y flexibilizarlos según avanzan las situaciones, por supuesto con la formación y el asesoramiento adecuado.

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